Blog RH | 11 octubre 2018

El papel de la motivación en la cuenta de resultados

Motivacion

Toda iniciativa empresarial tiene como meta final la generación de ingresos y, en última instancia, de beneficios. Hay diversos factores y procesos que contribuyen a la consecución de estos objetivos financieros pero, uno de los más esenciales es la motivación del equipo de trabajo. Los especialistas en recursos humanos han estudiado ampliamente la incidencia de esta variable en la evolución positiva de la cuenta de resultados, aunque se trata de una ecuación delicada y que debe mantener el equilibrio y la dirección estratégica, para no errar en el camino.

La motivación es el medio, no el fin

Uno de los errores más comunes a la hora de afrontar la motivación de los integrantes del equipo es confundirla con el objetivo a alcanzar. El mantenimiento de plantillas y grupos humanos «felices» y motivados no debe hacernos olvidar que la meta es el aumento de beneficios y la generación de ingresos y de valor. Un entorno de trabajo agradable, unas dinámicas y flujos de trabajo con visión global conforme a una estrategia compartida, una retro alimentación positiva o una adecuada política de incentivos — entre otros factores clave — son imprescindibles para un elevado grado de motivación y compromiso de la plantilla con estos objetivos, pero nunca pueden establecerse como el final de la carrera. Son únicamente algunas etapas de la misma.

Utiliza los datos a tu favor

Del mismo modo que debes utilizar los datos y la información a tu alcance para evaluar estados, fallos y evoluciones de mercado; de la misma forma que puedes identificar oportunidades y  posibles desarrollos financieros, es buena idea contar con datos fiables respecto a las expectativas de tus colaboradores, sus potenciales oportunidades y los caminos de mejora profesional a los que pueden optar, así como identificar, atraer y desarrollar el talento disponible. En ese sentido, suites inteligentes que te ayuden a la hora de reclutar, formar e incentivar económicamente a tu grupo de trabajo pueden ayudarte a gestionar y administrar de manera centralizada y eficiente todos los datos de tu departamento de recursos humanos. De este modo, a medio y largo plazo tus cuentas de resultados terminarán por notar la diferencia.

La clave está en el sentimiento de pertenencia y conexión

Dada la infinita variedad de personalidades, capacidades y aspiraciones presentes en los equipos de trabajo, ningún departamento de recursos humanos es capaz de definir un modelo «único e infalible» para mejorar y afianzar la motivación dentro de una empresa. Algunos ítems pueden ser identificados, para implementar políticas y estrategias que potencien las virtudes de tu plantilla, pero sólo hay un camino para que la motivación sea una constante y no una sucesión de casos aislados.

La mejor manera de que cada departamento, empleado y responsable de área se sienta motivado es que compruebe que su esfuerzo genera un beneficio real. Que puede participar activamente en la toma de decisiones que le competen, que su aportación a un trabajo en red resulta productiva y valorada. Que las dinámicas colaborativas resultan más intuitivas y dinámicas, que reducen tensiones y posibles errores, que su carrera profesional conduce hacia un objetivo definido y factible. En definitiva, que cada integrante del equipo puede hacer suyas las líneas estratégicas y objetivos de la empresa, porque realmente forma parte de ella y su talento es identificado y valorado.

Prestar atención al contenido, no al envoltorio

A pesar de que existen «cantos de sirena» que identifican la motivación con elementos externos o «cosméticos», el auténtico éxito financiero enlazado a este importante pilar está vinculado a la puesta en valor de tus equipos. A la gestión correcta del talento del que dispones para que éste desarrolle todo su potencial apoyándose en valores y objetivos compartidos, flexibles y escalables. Ninguna plantilla será auténticamente productiva si cada uno de sus integrantes siente que es una «pieza» sin valor de una maquinaria «fría» y sin ninguna conexión con sus aspiraciones.