Blog FINANCE | 14 noviembre 2018

Los retos de futuro (y presente) para el director financiero

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El perfil, las exigencias y las necesidades del CFO o director financiero en la actualidad están cambiando. Por no decir que ya han cambiado por completo y para siempre, ante una realidad totalmente distinta de la de hace apenas diez años. El contexto es más complejo, intervienen algunos factores nuevos, han tomado protagonismo otros tradicionales pero, no obstante, la importancia de una posición de liderazgo del CFO adaptada a los tiempos sigue estando al frente de las cuestiones más a tener en cuenta, de cara a un futuro a corto y medio plazo.

Un CFO nuevo para un modelo económico renovado

El modelo económico imperante en la actualidad es más ágil y proactivo que el tradicional. Por ello, el papel del director financiero se hace más protagonista. Está más implicado que nunca en crear y mantener un desarrollo apropiado de una determinada cultura empresarial y el impacto que este nuevo rol tiene en el negocio es muchísimo mayor. Además, el CFO actual requiere de las herramientas adecuadas, no sólo para transmitir sus mensajes, sino para que estos sean comprendidos con claridad. Si una directriz del director financiero se entiende mejor se ejecutará de manera más eficiente. Y esto, en última instancia, mejorará ostensiblemente las capacidades de negocio.

La importancia de la comunicación y el manejo eficiente de los datos

Una mayor proactividad del CFO implica, a su vez, cobrar una posición estratégica de protagonismo en la vida de la empresa. El director financiero ha dejado de ser hace tiempo un mero «contable» para preocuparse, además de por los números, por la gestión de equipos, la gestión de talento, la elaboración de planes financieros, estrategias y acciones que el CEO debe tener muy en cuenta, pues debe considerar al CFO como su mano derecha.

Para una consecución de este tipo de metas, es esencial que exista un nivel de fluidez, entendimiento y transmisión eficiente de la información clave. Por ello, contar con mecanismos, herramientas y softwares de gestión empresarial que permitan una planificación financiera fluida, en tiempo real y con el peso apropiado del trabajo en equipo permite al CFO contar con información más fiable, informes libres de fallos y datos sólidos sobre los que elaborar estrategias y tomar decisiones.

La ciberseguridad. Terreno minado que el CFO debe transitar con aplomo

El sector financiero es uno de los más vulnerables, en el campo de la ciberseguridad. El director financiero debe conocer y comprender los obstáculos en este área que se presentan, las posibles soluciones y el marco legal en el que debe desenvolverse. A pesar de que se trata de una tarea francamente compleja, el CFO debe estar pendiente de mantener a salvo la información sensible, priorizando su protección. También debe preocuparse por la formación de los equipos de trabajo y su estado de alerta en materias de manejo informático de la información. Todo ello sin perder de vista el correcto cumplimiento de los procedimientos y el diseño progresivo de estrategias que permitan la gestión financiera y de los activos con la mayor fiabilidad posible.

Las habilidades interpersonales son claves

No puede considerarse que un director financiero sea exitoso en el contexto actual y en el que se aproxima sin un manejo solvente de las relaciones interpersonales. Además de una permanente actitud de curiosidad por el entorno y los cambios con los que se encuentra la empresa, el CFO debe estar capacitado para identificar el talento presente en la organización y la gestión del capital humano, implicarse en los procesos de contratación. Para retener el talento con el que se cuenta, también debe disponer de una visión y un flujo de trabajo bien definido. El CFO mejor preparado para el futuro es aquel que sepa adaptarse mejor a los cambios y las nuevas realidades, así como sacar partido de su entorno — material y humano — de manera rápida y sostenida en el tiempo.