Blog RH | 17 diciembre 2018

Por qué tu centro de trabajo necesita tecnología de aprendizaje colaborativo

Formacion App-min

En Learning Technologies 2018, evento celebrado en Londres, uno de los ponentes mostró un collage con las aplicaciones más utilizadas para el aprendizaje y preguntó a los asistentes cuántas de ellas habían sido utilizadas en su día a día durante la última semana. Decenas de manos salieron disparadas al aire en el patio de butacas.

«¿Cuántas de estas apps habéis usado la última semana en vuestro centro de trabajo?» Algunas manos permanecieron alzadas, aunque la mayoría desistieron. El ponente continuó: «¿No os gustaría que esas herramientas que encontramos útiles en nuestra vida privada, hicieran lo mismo por nosotros en el puesto de trabajo?» El auditorio al completo asintió.

En Talentia Software hemos escogido cinco APPs que utiliza nuestro equipo y que nos han permitido colaborar, aprender y compartir mejor.

Aprender como una forma de afianzar y construir «conciencia de equipo»

Cuando nuestros compañeros de Talentia UK hace pocos meses se mudaron de oficina, uno de los integrantes del equipo sugirió al resto que usara Wunderlist para planificar, rastrear y comunicarse entre sí, ya que él lo estaba usando en su vida personal y le estaba ayudando a mantener todo organizado.

La mayoría de los integrantes del equipo nunca había utilizado Wunderlist hasta ese momento, pero estaban interesados y abiertos a hacerlo, así que crearon listas de tareas para compartir entre sí, asignar citas en la agenda, identificar a los propietarios de esas tareas y asegurarse de que ocurría lo que se supone que debía ocurrir en el momento apropiado. Mientras nuestros compañeros estaban en plena mudanza, todo el equipo coincidió en que tener una lista compartida de tareas que podían actualizarse sobre la marcha desde el teléfono móvil, hacía sus vidas más fáciles por lo que, definitivamente, volverían a usar listas similares.

Aprende de auténticos expertos

YouTube es el gran tesoro de los más curiosos e intrépidos. Más de trescientas horas de vídeo subidas cada minuto, casi cinco billones de vídeos visualizados cada día, más de treinta millones de visitantes diarios. Hoy en día, a pesar de que el tiempo en el que conseguimos estar atentos a algo es cada vez menor, paradójicamente el promedio de tiempo que dedicamos al visionado de contenido a través del móvil es de cuarenta minutos. Y cada año, esta cifra va in crescendo.

¿Cómo negarnos a usar esta fuente de conocimiento en nuestras vidas profesionales para entender, por ejemplo, por qué está fallando el Excel o qué implicaciones tendrá la nueva RGPD en nuestra compañía?

En Talentia Software estamos rediseñando nuestra formación sobre nuestros productos dirigida a los colaboradores que trabajan con nosotros. Es una formación que también dirigimos a los clientes y partners. De esta manera, YouTube se está convirtiendo para nosotros en una fuente de valor incalculable, no sólo por motivos prácticos sino, lo que es más importante, como inspiración.

Conecta, aprende, inspira

¿Tienes presencia en Twitter, Facebook y Linkedin? ¿Quién es tu fuente de inspiración para nutrir tus redes sociales? En Talentia animamos al equipo a seguir a nuestros clientes y responsables de Recursos Humanos en sus redes sociales y compartir aquello que aprenden los unos de los otros, así como todo lo que puede resultar inspirador.

 «Compite» jugando

Hace unos meses, una compañera del equipo de Talentia dijo que le encantaría mejorar su nivel de italiano, ya que algunos de sus contactos clave de Talentia Software estaban localizados en Italia. Había utilizado con anterioridad una aplicación llamada Duolingo pero ya sabéis, por esas cosas de la vida, dejó de usarla. Otra persona del equipo llevaba años queriendo aprender griego y le propuso un «reto idiomático»: si ella retomaba el italiano, él empezaría con el griego. ¿Hace falta decir más?

Comenzaron su aventura y han estado enfrascados en ambos idiomas desde entonces, avanzando cada día un poco más. ¿Funciona la gamificación de la APP? Podría decirse que en cierto sentido sí. ¿Es suficiente esta gamificación para mantenerlos interesados y comprometidos durante todo este tiempo? Probablemente no. Pero esa sensación de alcanzar pequeños logros cada día ha sido suficiente para que ambos continúen en el buen camino del aprendizaje.

Sé un modelo de comportamiento

Aristóteles ya sabía que «Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia es un hábito». Todos hemos estado en cenas con amigos en las que han surgido preguntas — normalmente de manera aleatoria — y alguien se ha abalanzado sobre google (o realiza una búsqueda en Wikipedia, como alternativa) para conseguir dar con la respuesta correcta. ¿Observas el mismo patrón de comportamiento cuando debemos encontrar respuestas y soluciones en nuestro trabajo? A veces ocurre aunque estaría genial que ocurriera mayor frecuencia.

En nuestro caso, y en palabras de nuestro director de Servicios Profesionales, «me gusta que el equipo utilice estas búsquedas de manera natural, tal y como hacen en sus vidas privadas. La diferencia es que las búsquedas en el trabajo tienen un componente analítico del que carecen las cenas del sábado noche.»

«Se trata de encontrar materiales relacionados con el desafío que tengas en ese momento. Muéstralos en pantalla y combínalos de forma que te resulten útil. Hasta que sea una práctica habitual del equipo, se lo recordaré cada vez que debatamos sobre posibles acciones. Por mi parte, haré lo mismo que le pido a mis compañeros».

Llegados a este punto, muchos de nosotros ya tenemos una predisposición natural a utilizar estas tecnologías, pero con frecuencia ocurre algo en el centro de trabajo que nos disuade de sacarles partido. Las tecnologías y aplicaciones sociales ayudan a establecer una «cultura del aprendizaje», que es crucial para las organizaciones, porque ayudan a fortalecerse cuando las personas están conectadas, comparten conocimiento y aprenden unas de otras.