Blog RH | 26 octubre 2018

¿Qué tipo de liderazgo ostentas y cuál necesitas para crecer?

Tipo_Liderazgo-min (2)

Se ha escrito y debatido hasta la saciedad sobre liderazgo en el ecosistema corporativo. Es, sin duda una de las habilidades y competencias esenciales para gestionar cualquier equipo de personas y, en definitiva, hacer que una empresa alcance sus objetivos y tenga éxito. Pero no hay una única manera de liderar. Analicemos qué modelos de liderazgo son los considerados «canónicos» y cuál es el más apropiado para ti.

El más ‘laxo’, el laissez-faire

Esta expresión francesa puede traducirse como «dejar hacer». Y es justamente eso: delegar de manera prácticamente íntegra la responsabilidad a los trabajadores e integrantes de cada departamento y área. Este modelo de liderazgo se basa en el convencimiento de que cada integrante del equipo conoce su trabajo perfectamente y «sabe lo que hace», por lo que no es necesario realizar una supervisión constante, o contar con un conjunto de órdenes ni consignas. Puede resultar efectivo, en algunos casos, aunque conlleva sus riesgos, en función de la complejidad y el tamaño de tu organización.

El liderazgo autocrático. No es lo que parece

A pesar de la connotación negativa que puede inspirar el término, este sólo hace referencia al mayor grado de control que se ejerce desde los puestos ejecutivos y de decisión, respecto de otros modelos como el anterior. Este tipo de liderazgo permite que los cargos superiores en el organigrama tomen decisiones sobre muchos aspectos, tanto de la estrategia como de las dinámicas habituales de trabajo. Aún hoy, muchas empresas conservan total o parcialmente este modelo de liderazgo, aunque la tendencia se dirige cada vez más a modelos en los que las decisiones se toman algo más horizontalmente, con una mayor fluidez de la comunicación entre todos los departamentos.

El modelo democrático, cada vez más protagonista

Al igual que en el caso anterior, no hay que quedarse únicamente en el término ni otorgarle ninguna carga específica de significado político. También se le conoce como «liderazgo participativo» y en los últimos años ha ganado protagonismo, no solamente en las organizaciones empresariales, sino también en otros colectivos. Este enfoque promueve la participación y la comunicación entre el capital humano del colectivo, para conocer todas las realidades y puntos de vista posibles. Permite una visión general más completa y facilita la toma de decisiones que suele recaer, no obstante, en aquellas posiciones ejecutivas de liderazgo. Todos aquellos mecanismos que permitan el trabajo colaborativo, la toma de decisiones en red y tiempo real y la gestión del talento encontrarán un hueco en esta forma de entender la organización

El modelo transaccional. Win-Win

Se fundamenta en procesos de intercambio — casi siempre en forma de beneficios económicos, porcentajes e incentivos, a modo de «premio» — entre los puestos ejecutivos y el resto de trabajadores. Es una buena forma de mantener un ratio alto de productividad y motivación, aunque es un poco esclavo de la cuenta de resultados. Si no se alcanzan los márgenes de beneficio suficientes no habrá activos para repartir, ni como incentivo ni para engrosar el balance de resultados.

El transformacional. Nuestro preferido

Se ha demostrado como el más efectivo pero, sobre todo, como modificador profundo — para bien — de todas las dinámicas de funcionamiento y la manera de entender la empresa, para lograr los objetivos conforme a una estrategia compartida. Los cargos directivos mantienen un flujo constante de información con el resto del equipo, algo que mejora ostensiblemente el rapport y la consecución de metas a más de un nivel, porque comparte distintas visiones y estrategias que son compartidas y que funcionan de manera simultánea. Es, con diferencia, el que recomendamos como mejor alternativa. Si cuentas con herramientas de software de gestión empresarial apropiadas (como Talentia Financial Suite o Talentia HR Suite), que beban de esta comunicación fluida y permanente, y que sepan sacarle el máximo partido, no solamente gestionarás mejor la empresa. Iniciará un proceso transformador que la convertirá en algo mejor.