Blog FINANCE | 27 diciembre 2018

Si eres director financiero éstas son las competencias que debes dominar

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En manos del director financiero o CFO (Chief Financial Officer) están los recursos de una empresa y su administración y gestión. Es de las pocas figuras imprescindibles en toda estructura organizativa en el mundo empresarial y de los puestos ejecutivos más importantes. Con el paso del tiempo, su «pack» de competencias ha ido creciendo y evolucionando. Al conjunto de habilidades de corte instrumental y administrativo se han ido sumando otras que han transformado su figura y modificado su papel dentro del tejido empresarial, convirtiendo al CFO actual en un protagonista más proactivo y un líder natural.

Habilidades interpersonales para formar y liderar equipos

Si de algo debe presumir un CFO contemporáneo es de su capacidad para liderar a un equipo de trabajo de manera efectiva. Además de las capacidades naturales que cada director financiero posea para hacerlo, debe trabajar de manera constante y decidida en sus habilidades interpersonales, pues le va a tocar motivar a esos equipos desde una posición de igualdad, superando las barreras jerárquicas.

Debe ser capaz de transmitir el entusiasmo necesario para que se propongan mejoras, fomentar la transparencia y construir relaciones de confianza, para que la toma de decisiones tenga en cuenta la productividad. Para ello es importante una buena capacidad de comunicación. El CFO debe ser capaz de transmitir, orientar, delegar, conocer perfectamente a la plantilla y reconocer y valorar su trabajo. Del mismo modo que sucede con el liderazgo, este tipo de habilidades pueden tenerse de manera natural, pero en cualquier caso deben trabajarse y potenciarse lo máximo posible.

La visión estratégica necesaria para una inteligente toma de decisiones

A pesar de lo anterior, hay áreas de trabajo que competen exclusivamente al director financiero y en las que suele encontrarse más solo, a la hora de la verdad. En situaciones volátiles de los mercados, el CFO debe conocer y valorar los riesgos potenciales, para saber si se encuentra ante una oportunidad o un terreno peliagudo. Además de una capacidad natural para trabajar bajo presión y tolerar cierto grado de incertidumbre, el director financiero debe tener aliados que le ayuden a reducir el riesgo en la medida de lo posible.

No existe un mejor apoyo que una adecuada visión de conjunto de la situación. Una panorámica completa, que haga realmente fácil el diseño y la adopción de determinadas estrategias puede marcar la diferencia, en situaciones de tensión. Para ello es esencial que el CFO maneje información fiable, carente de errores, con presupuestos e informes sólidos, a ser posible, en tiempo real. Software de gestión financiera pensada específicamente para este tipo de tareas puede ser un complemento perfecto para un enfoque estratégico de actuación.

Síntesis y negociación, armas contra la sobrecarga y el conflicto

Por norma general, un director financiero recibe una ingente cantidad de datos, procedentes de diversos inputs o fuentes de información diferenciadas. Para no verse sobrepasado o ver su toma de decisiones contaminada por demasiado «ruido», un buen CFO tiene que ser capaz de sintetizar, resumir y seleccionar aquella información que, de verdad, hace referencia a una situación determinada, se corresponde con el momento actual tanto de su empresa como del mercado y que permita detectar tendencias y ventanas de oportunidad. También existirán ocasiones en las que deberá negociar, por lo que también tendrá que «saber decir que no» en situaciones en las que el equilibrio presupuestario o la situación del mercado desaconseje actuar. A pesar de las tensiones y conflictos que esto pueda generar y ante las cuales el director financiero también debe reaccionar con temple y visión estratégica.