Blog RH | 7 mayo 2019

Cómo localizar (y motivar) al capital humano descontento

Localizar capital humano descontento-min

Por mucho que los directivos y responsables del departamento deseen lo contrario, la gestión del talento tiene una de sus principales amenazas en la proliferación de empleados o elementos del capital humano descontentos con su situación en la organización. Uno o varios casos de «fricción» de este tipo pueden acarrear problemas a largo plazo porque, como un grifo que gotea, pasa desapercibido a simple vista aunque termina por tener su impacto en la factura.

Utiliza software de gestión empresarial para monitorizar los recursos humanos

Tu departamento de recursos humanos ocupa un lugar de importancia capital en tu estrategia. Debe encargarse no sólo de la adquisición de talento nuevo. También debe localizar el propio, ayudarlo en su desarrollo, propiciar el logro de sus metas y conseguir que su trabajo y la estrategia global estén alineados perfectamente.

La mejor manera de monitorizar la cantidad de variables que se necesitan vigilar en un nodo estratégico como el del talento — ya que hemos citado solo algunas facetas sobre las que trabajar — es utilizar software específico de gestión empresarial. Con este tipo de herramientas inteligentes podrás saber «de un vistazo» y en tiempo real la situación de cada elemento por separado, recibir reportes actualizados de distintos aspectos y, lo que nos ocupa en este artículo, detectar tendencias de comportamiento o indicadores que hablen de desmotivación, descontento o mal aprovechamiento de determinadas dotes individuales.

Irregularidades a la hora de fichar

Quizás el signo más evidente de descontento — uno de los más lógicos y los primeros en manifestarse — es el nulo deseo por acudir al puesto de trabajo. Una persona que no está contenta con su situación laboral, tiene problemas o no encuentra motivación para desempeñar sus tareas hace lo posible por retrasar o evitar el momento que le causa malestar.

Si tienes alguna herramienta para controlar el acceso al puesto de trabajo podrás identificar rápidamente anomalías en la entrada o salida del trabajo, ausencias repentinas y continuadas, un aumento de las solicitudes de baja por motivos médicos, errores y descuidos con los días libres, etc. No esperes a que la situación se cronifique. Si identificas este tipo de tendencias habla

Descenso en los datos de desempeño y bajas puntuaciones en la evaluación

Otra de las ventajas de la digitalización y la monitorización en la gestión del talento es que contamos con datos fehacientes, relativos al desempeño individual. Es muy fácil establecer patrones de análisis, conforme a unas tareas y objetivos asignados, y realizar evaluaciones en tiempo real tanto de unas como de otros. Si los informes hablan de un descenso no justificado o una puntuación baja en estas evaluaciones está ocurriendo algo raro. Asegúrate de que se trata de un episodio de desmotivación y trata de encontrar la salida afrontando el problema con honestidad y sin dramatismos.

En ocasiones también puede tratarse de un caso de desaprovechamiento del talento individual, por estar utilizando a alguien en un departamento, tarea o proceso no alineado con su habilidad, su preparación o sus aspiraciones de desarrollo profesional.

Baja participación en la formación interna de la organización

Si alguien deja de asistir a los cursos de formación ofertados por la empresa o, lo que es peor, no encuentra la manera de aprovecharlos y acude a ellos en actitud pasivo agresiva o con desinterés, tenemos otro síntoma claro de descontento. El software de gestión empresarial para monitorizar el talento es capaz de diseñar «itinerarios formativos» adaptados a las necesidades de determinados casos particulares.

Trata de pulir ese itinerario para asegurarte de que estás ofreciendo a tu capital humano las puertas al desarrollo personal y profesional que necesitan y no aquellas que tú «crees» que necesitan. Si eres incapaz de implementarlo en tu organización, valora la posibilidad de invertir en formación externa e independiente. Si aún así la desmotivación por la formación continúa presente puede que la raíz del problema sea más profunda. De nuevo, trata el asunto con las partes implicadas, siendo sinceros y con la máxima empatía posible.