COVID-19 NOTICIAS | 7 mayo 2020

Resiliencia para enfrentar la crisis

blog talentia resiliencia

En estas últimas semanas la utilización del término “resiliencia” se ha disparado. Y es que viene perfecto para describir cuál es la cualidad principal que deben tener las empresas para resistir ante una crisis inesperada, como está siendo la del COVID-19. Sin embargo, cuando hablamos de resiliencia ocurre lo mismo que al hablar de digitalización: digitalizar un departamento no implica que una empresa sea digital. La digitalización va mucho más allá, incide en sus estructuras, cimientos y sobre todo, su cultura. Al hablar de resiliencia, ocurre lo mismo.

Resiliencia a todos los niveles de una estructura

Aunque no existe una teoría universal acerca de la resiliencia, las teorías de psicólogos, consultores y especialistas, nos dan unas pistas de las características que deben definir a las compañías resilientes:

  • tienen la capacidad de crear y cambiar estructuras,​
  • proporcionan seguridad durante el proceso de cambio,​
  • gestionan las consecuencias culturales de ese proceso,
  • actúan ante las dificultades para fomentar el crecimiento, 
  • tienen una visión ‘people centric’ ante todo. 

La flexibilidad y la productividad, dos puntos clave

Para ser resilientes y tener la capacidad de enfrentarnos a una situación compleja y, por lo general, adversa, debemos doblarnos pero no rompernos. La clave es ser flexibles para así, ser productivos. Por lo que, la flexibilidad de las organizaciones, a todos los niveles y no exclusivamente de un departamento, es una cualidad básica para salir reforzados de la crisis económica que acaba de llegar. 

El comportamiento de nuestros clientes con la nueva situación ha cambiado y seguirá cambiando, al igual que los escenarios que se nos van a ir presentando. Por tanto, ¿por qué motivo no deberíamos cambiar nosotros también? Ante un contexto cambiante y de incertidumbre, debemos asumir y abrazar la flexibilidad.

De hecho, el reputado medio Psychology Today, afirma que esta skill es esencial para las organizaciones. Los managers deben optar por la flexibilidad para la gestión de sus equipos. Pero además, los colaboradores también deben ser flexibles, tanto es sus tareas, la manera de organizarse e incluso, en su predisposición al aprendizaje. Sin ir más lejos, la llegada repentina del teletrabajo, es un gran ejemplo de cómo la única manera de asumir esta nueva rutina es siendo flexibles, ya que, según datos del INE, sólo un 4% de la población activa en España teletrabajaba antes de la irrupción del COVID-19.

Gracias a la flexibilidad, podremos ser más productivos. La productividad alta y en continuo aumento ayuda a proteger y potenciar una respuesta sólida a los riesgos que tenemos por delante.