RRHH | 12 febrero 2020

Chief Joy Officer: clave para la gestión del talento

Chief Joy Officer clave para la gestión del talento

En muchas ocasiones, uno de los principales obstáculos para los responsables de la gestión de talento en las empresas es hacer frente a la falta de motivación del capital humano. Aún más, a la hora de acometer labores de evaluación del desempeño. Muchas son las alarmas que saltan cuando miramos hacia el rendimiento laboral.

No se trata de que el talento disponible no sea el adecuado. Muchas veces, los integrantes del equipo acuden al trabajo desmotivados y con auténtico miedo. Hasta el extremo de desear evitarlo a toda costa. Esto se produce cuando existe un clima de trabajo inadecuado, comandado por personas con un liderazgo desenfocado. Para evitar estas situaciones y extraer todo el potencial de cada elemento del organigrama, está despuntando un nuevo enfoque de liderar los RRHH, a través de la figura del Chief Joy Officer (CJO).

Qué es y de donde viene el concepto de CJO

El creador y potenciador del término es Richard Sheridan, basándose en su propia experiencia, como gerente de una compañía de software.

La clave de este modelo de liderazgo está en la humildad y el cuidado y la atención mutua. El exceso de peso de las estructuras jerárquicas en las empresas han otorgado demasiado protagonismo histórico a las ideas de «superioriridad», «jefe» y «subordinado». Sheridan defiende que el auténtico líder es humilde y se reconoce como un igual a las personas a las que supervisa y dirige. Que, a su vez, es la principal diferencia entre un líder y un jefe.

La alegría de las cosas simples

Todos tenemos en nuestra vida cosas, personas, situaciones y detalles que nos reportan alegría. El objetivo de un Chief Joy Officer es averiguar cuáles son esos «generadores de la alegría». El departamento de RRHH es el mejor posicionado para entrevistar, analizar y encontrar esos «disparadores» del personal.

Fomentar la positividad en todo momento puede facilitar mucho el camino. También simplificar muchas tareas y procesos. Y, sobre todo fomentar una cultura que promocione la atención y el cuidado de quienes trabajan a nuestro lado, como iguales. Con independencia de sus funciones o su posición jerárquica que, en este caso, carece de importancia y debe obviarse.

La importancia de los equipos y el desarrollo, en la gestión del talento

La mejor manera de generar un clima positivo y alegre es conseguir que todos los integrantes del equipo sepan que están siendo valorados y respetados. Y que pueden desarrollar sus aspiraciones personales y profesionales dentro de la empresa. Para ello es interesante que el CJO contemple la posibilidad de potenciar políticas de desarrollo, tanto individuales como grupales. Así como incentivar la formación y el reciclaje permanente.

Si en el trabajo puedes convertirte en alguien mejor, algo fomentado por la propia organización, tu trabajo no es una carga o un generador de ansiedad y estrés. Es un medio hacia un objetivo que te convertirá en algo más. En alguien más feliz.

En este sentido el Chief Joy Officer tiene que preocuparse especialmente por lograr que la formación, el aprendizaje y la mejora sean percibidas como aspectos positivos y deseables. No para lograr mejores resultados, producir más o aumentar las ventas. Sí para superar nuestras propias limitaciones y trascender de aquello que se espera de nosotros. Un entorno de trabajo en el que primen la igualdad, la empatía, el cuidado mutuo y las posibilidades de progresar nunca será un «pozo de sufrimiento», sino un escenario donde se persigue y se logra la felicidad.

 

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