COVID-19 Finanzas | 27 mayo 2020

Efectos del coronavirus en los estados financieros

Blog Talentia Estados financieros

El impacto que ha supuesto el COVID-19 en la actividad financiera de las empresas ha sido inmediato. Algo ya evidente desde las primeras fases del Estado de Alarma, a mediados del mes de marzo. Desde la puesta en marcha del Real Decreto-Ley 8/2020, la actividad de las organizaciones se ha trastocado notablemente. Seguirá siendo así aún durante mucho tiempo, en el camino hacia la recuperación del ‘next normal’. En ese marco, el papel de los estados financieros y las responsabilidades del CFO se han modificado de manera importante. Los responsables de la gestión financiera deben redefinir el análisis de los mismos, con las herramientas de gestión apropiadas.

COVID-19, crisis de las finanzas y el papel de los estados financieros para 2020

Todo CFO debe tener en cuenta que todo el impacto del COVID-19 en los estados financieros del ejercicio de 2019 no podrá ser ajustado. Pero, existe una excepción: de manera puntual puede demostrarse este impacto como ya existente antes del cierre de actividad, aunque su manifestación no sea hasta un momento posterior. También hay que considerar que, para no ofrecer una visión distorsionada en las cuentas anuales de 2019, hay que realizar los desgloses oportunos en esos estados financieros.

Con los estados financieros del ejercicio 2020 en mente hay que considerar varios aspectos. Realizar una evaluación correcta del impacto del COVID-19 en la actividad empresarial es básico. Así como de las estrategias de contención del impacto y desarrollo posterior.

Los activos no financieros

Pueden haber sufrido desgaste. Debe verse reflejado en los correspondientes test de deterioro bajo las condiciones de la NIC 36 (Norma Internacional de Contabilidad 36: Deterioro del Valor de los Activos). Sin duda, una caída en picado de la demanda o una reducción drástica de ingresos pueden ser síntomas del mismo.

Las inversiones y participaciones en negocios conjuntos

En función de la fórmula de participación o equivalencia, el CFO debe tener especialmente en cuenta el potencial deterioro de acuerdo a la NIC 28 (Norma Internacional de Contabilidad 28: Inversiones en entidades asociadas y en negocios conjuntos). Habrá que definir si las medidas tomadas durante la crisis de finanzas por COVID-19 pueden constituir un indicador de desgaste.

Existencias e inmovilizado material

Ambos conceptos pueden requerir una reevaluación en los estados financieros. En el caso de las existencias, reduciendo su valor hasta el neto realizable. Y es que una reducción de la producción afectaría al volumen de costes a capitalizar. En el caso del inmovilizado material, podría estar infrautilizado o fuera de uso durante el cese de producción. Su amortización debe imputarse en la cuenta de resultados.

Ingresos reconocidos

Los ingresos y las ventas futuras pueden verse afectados, con motivo del cese de actividad durante el COVID-19 y a causa de las medidas para reducir su expansión. Pero también pueden tener incidencia en la medición de contraprestaciones variables. Éstas últimas también deberían ser reconsideradas, en los estados financieros, junto al umbral de reconocimiento.

Datos fiables, para una reinterpretación del análisis de los estados financieros

El análisis de los estados financieros tiene que arrojar una valoración del impacto del COVID-19 a través de elementos como los pasivos no financieros, los riesgos financieros incluidos en los desgloses o los estados financieros intermedios. En ningún caso el CFO podrá realizar un análisis apropiado y utilizar los estados financieros como herramienta de valoración de impacto sin contar con los datos actualizados. La fiabilidad y robustez de los datos será mucho mayor a través del uso de un software de gestión financiera eficiente, como Talentia Financial Suite. Así se podrá agilizar y automatizar los procesos de consolidación y generar sus estados financieros consolidados en poco tiempo, garantizando la trazabilidad completa.

 

 

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